LA INFLUENCIA DEL JUDAISMO EN LA FUNDACIÓN

DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA

 

Los historiadores reconocen desde hace tiempo la contribución del judaísmo a la fundación de los Estados Unidos de América. Lecky y Fishke subrayan los elementos judíos en las formas y en el espíritu del puritanismo y aquellos que prepararon y llevaron a cabo la fundación, fueron, en su mayoría, puritanos. No en vano dice Lecky: En la base de la argamasa hebrea se fundó la democracia americana. El hecho de que los puritanos hayan aceptado la Biblia Hebrea como su guía en la vida religiosa, moral, secular y política, trajo consigo la influencia hebrea: han querido realizar las ideas de los profetas hebreos acerca de un mundo más humano, aquí en la tierra, y no en el cielo.

 

No sólo los Padres Fundadores fueron puritanos; había muchos literatos que conocían la Biblia, y muchos de ellos la leían en hebreo imbuidos por un fervor mesiánico. Ya en la época de Cromwell, en la Madre Patria, utilizaron la historia y la legislación bíblicas como ejemplo a imitar en la vida política y también en la vida privada; lo mismo pasó en América, antes de su fundación oficial. Está comprobado que los primeros intelectuales de la Colonia de aquel entonces fueron los así llamados "hebraístas". La gran mayoría de ellos ha estudiado en Oxford o en Cambridge, y más adelante en el Harvard College que se transformó en un centro importante del hebraísmo, ya que a partir de 1655 era obligatorio para los alumnos, leer y conocer la Biblia.

 

Si se revisa con atención las leyes del Pilgrim's Code, se nota que se basaban en las leyes de la Biblia Hebrea; el Body of Liberties de la Massachusets Colony (1647), el Code Connecticut (1657) y otros códigos muestran la influencia de la Biblia Hebrea. La influencia se nota no sólo en la austeridad atribuida a los puritanos, sino también en la tolerancia religiosa y en la libertad política.

 

Algunos historiadores consideran que la influencia del Antiguo Testamento era más notable que la del Nuevo Testamento, porque los puritanos buscan el retorno al cristianismo primitivo; por eso mencionaron a los profetas judíos cada vez más como ejemplos para la resistencia contra el absolutismo y como precursores de la libertad y de las instituciones constitucionales republicanas. Cada vez más mencionaban las descripciones bíblicas referentes al virtual rechazo del profeta Samuel a la solicitud del pueblo judío para establecer el reinado (I. Sam.8); al rechazo de Gideón de ser designado como gobernante (Jueces 8.) y también a los sabios consejos de Jetro a Moisés, referentes a la elección de jueces y otros oficiales (Éxodo 18.). La literatura política-teológica del Período Revolucionario contiene muchas analogías y referencias a la historia bíblica hebrea en general. Estas fueron utilizadas como llamadas a una Revolución a fin de destruir la monarquía y establecer un sistema republicano, tomando como ejemplo la convivencia de las tribus judías.

 

Se divulgaron nuevos lemas: "Rebelión contra la tiranía es obediencia a Dios" y "Proclamad libertad para la tierra y para sus habitantes" (Lev.25.10).

 

Los historiadores señalan que todas las personas que desempeñaron algún papel en la fundación de los Estados Unidos de América, fueron deístas y mostraron simpatía por el sistema ético y espiritual del judaísmo.

Se mencionan sólo algunas ilustres personalidades que participaron activamente en la fundación del Estado y en la redacción de su Constitución quienes expresaron su estima por la grandeza de los conceptos del Antiguo Testamento.

 

La Revolución Americana tiene su origen en elementos puritanos de la vida americana que, a su vez, provienen del Antiguo Testamento, escribe W.B. Selbie en su libro sobre la influencia del Antiguo Testamento en el Puritanismo, acentuando que para los puritanos la Biblia era La Palabra de Dios y del Espíritu Santo; penetró en su lenguaje, en sus pensamientos, en su vida; sobre esta base edificaron todas sus esperanzas en un mejor futuro, tanto en este mundo como en el venidero. Amargados por la persecución y por la Guerra Civil, encontraron en ella un lenguaje particular y sentimientos armónicos con su estado anímico y sus condiciones de vida de aquel entonces.

 

El Rev. Dr. Ezra Stiles, presidente del Colegio de Yale, en su alocución electoral pronunciada en el año 1773 ante el Gobernador y de la Asamblea General del Estado de Connecticut, se refirió al pueblo americano como "el Israel Americano de Dios".

 

Samuel Langdon D. D., Presidente del Colegio Harvard, en su alocución electoral del 31 de Mayo de 1775 ante el Ilustre Congreso de Massachussets Bay, dijo: "El sistema estatal judío, según la tradición bíblica se estableció a partir de las enseñanzas divinas como una república perfecta desde el punto de vista civil."

 

Simeón Howard, pastor del templo West Church de Boston, en su sermón electoral en 1780 ante del Consejo y de la Cámara de Representantes de Masssachussets dijo: "Verda­deramente los judíos ejercieron siempre el derecho de elegir sus propios líderes; Saúl y David y todos sus sucesores en el trono fueron electos por la voz del pueblo."

 

Thomas Paine, cuyo libro fue juzgado por George Washington como doctrinalmente sólido y de razón irrefutable, y por el Dr. Rush "como una obra que salió de las prensas con un efecto raras veces ocasionado por letras sobre papel, en cualquiera época y cualquier estado", escribe: "La monarquía está considerada en las Escrituras Sagradas como uno de los grandes pecados de los judíos, y por eso la plaga del castigo les estaba reservada. Gideón no aceptó la honra de ser gobernante, cargo ofrecido por los Ancianos, y negó su derecho a darla. Que el Todopoderoso protesta contra el gobierno monárquico, es la verdad, o las Escrituras son falsas". La influencia dominante del espíritu del hebraísmo era tal que el Comité que estuvo compuesto por Benjamín Franklín, John Adams y Thomas Jefferson, designado el mismo día en que la Declaración de la Independencia fue aceptada, para preparar un "sello oficial" que convierta al país en los "Estados Unidos", sugirió como símbolo ilustrativo: el faraón sentado en un carro abierto, con la corona imperial sobre su cabeza y la espada en su mano, pasando a través de las aguas divididas del Mar Rojo persiguiendo a los israelitas, y Moisés con rayos brillantes de fuego, de pie en la costa, extendiendo sus manos sobre el mar, causó la inundación sobre el faraón y su ejército. Debajo se halló la legendaria inscripción: "La rebelión contra los tiranos es obediencia a Dios".

 

Es característica la otra inscripción que figura en el Antiguo Testamento y que se utiliza como lema de la libertad: "Proclamad libertad para todos sus habitantes de todas partes de la Tierra." (Lev.25.10) Lecky dijo con todo derecho al respecto: En el mortero judío se cimentaron las bases de la democracia americana".

 

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